COLEGIOS DE ESCRIBANOS

Organización – 1866
Acta de Instalación del Colegio de Escribanos – 7 de abril de 1866. Museo Notarial Argentino. Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires.

Las Invasiones Inglesas, la Batalla de Caseros, la Guerra de la Triple Alianza, y otros enfrentamientos marcarían la historia argentina.

En ese mismo período, el 19 de junio de 1792, en México, surgía el primer Colegio de Escribanos de Latinoamérica, bajo el nombre de Real Colegio de Escribanos.

En Argentina y cercano a esas fechas, el primer antecedente de una agrupación notarial, lo daba la Hermandad de San Ginés. Casi 80 años después, en el 7 de abril de 1866, nacía el primer Colegio de Escribanos de nuestro país.

Un total de 16 notarios labraron ese día, el “Acta de instalación del Colegio de Escribanos” cuyo objetivo era, entre otros, defender los intereses comunes, promover nuevas leyes en pos de un nuevo notariado y dar a conocer y proyectar internacionalmente sus aportes científicos y su organización.

José Victoriano Cabral, fue elegido por votación como primer Presidente de la flamante institución, para velar por el prestigio y dignidad del cuerpo notarial.



En 1894, George S. Parker patentó un sistema que permitía que el sobrante de tinta que quedaba en la pluma después de escribir fuera atraído por capilaridad hacia dentro, impidiendo las típicas manchas en los dedos al desenroscar el capuchón.
Pocos años más tarde, Roy Conklin inventó el primer mecanismo práctico de autollenado. Se debía oprimir una pieza en forma de media luna que estaba unida a una barra metálica en el interior de la pluma, que presionaba un depósito de goma y al liberar la presión sobre el mecanismo se generaba un vacío que hacía subir la tinta hasta el depósito. Este sistema tenía un problema: la pieza en forma de arco que sobresalía del cuerpo de la pluma resultaba antiestética.
La primera “Remington” atrajo poderosamente la atención en la Exposición del Centenario de Filadelfia, en 1876; pero una de las objeciones que se le hizo era la de escribir siempre con mayúsculas.