Edad Antigua

753 AC – 565 DC
EL CORPUS IURIS CIVILES SE INSTRUYE SOBRE LA “ROGATIO”:
EL PEDIDO DE INTERVENCIÓN DEL NOTARIO, QUIEN SÓLO ACTÚA POR “SOLICITUD” DEL REQUIRENTE, PRINCIPIO BÁSICO DEL EJERCICIO NOTARIAL.

En Roma, el primer antecedente lo encontramos en la denominada “obligatio litteris” o contratos literales que eran las anotaciones que el titular de un crédito hacía en su “codex” donde llevaban la contabilidad. Dicha anotación se hacía con el consentimiento de acreedor y quedaba indicada la fecha.

Pero la referencia sobre el principio de autenticidad de un documento se encuentra en la “completio”, que era la autorización del tabellión a través de su firma.

Su presencia, desde el comienzo hasta la finalización del acto asentó el principio de inmediación, la que a su vez afirma la concreción del principio de la unidad del acto formal. El Corpus Iuris Civiles instruye sobre la “rogatio”: el pedido de intervención del notario, quien sólo actúa por “solicitud” del requirente, principio básico del ejercicio notarial.

Janos y Cibeles –deidades paganas- ostentaban llaves, con las cuales demostraban su posición por encima de los mortales

La llave es uno de los símbolos de la autoridad del César, de tal manera que, en el preciso momento en que los emperadores romanos reclaman ser sucesores de los dioses, la clavem se convierte en un símbolo más de su poderío.

“… y a ti te entrego las llaves del reino de los Cielos”. Como clara reminiscencia al principal atributo de san Pedro, dos llaves cruzadas, una de oro y la otra de plata con la tiara papal superpuesta, adornan la bandera, el escudo y el sello de la Ciudad Estado del vaticano.

Aunque las cerraduras antiguas hayan desaparecido, se han encontrado en Pompeya y Herculano un número de llaves de bronce.