Edad Media

650 DC
EN ESTA ÉPOCA LA FALTA DE LA FECHA NO AFECTABA LA VALIDEZ DEL DOCUMENTO. SERÁ LA NOVELA XLVII DE JUSTINIANO LA QUE IMPONE LA OBLIGACIÓN DE LA “INDICCIÓN”
–EL AÑO-, EL MES Y EL DÍA.

En el derecho germánico, la transmisión dominial se apoyaba en la “gewere”: la posesión del predio desarrollada “in situ”. Con el paso del tiempo el simbolismo suplió a la acción: la toma de posesión se exteriorizó mediante la entrega de un terrón de tierra o una rama de árbol.

El vendedor entregaba al notariado una hoja de pergamino en blanco para redactar la “chartae”, y ésta era entregada a los interesados, sin guardar copia.

La prudencia llevó a que el notariado recibiera con anticipación el documento en blanco, escribía en el dorso el tipo de negocio jurídico que se iba a realizar y luego redactaba el documento con minuciosidad. Y comenzó con el hábito de anotar en un pergamino aquella “noticia Dorsal” conocida con el nombre de “schedule” y la guardaba para sí.

El Edicto de Luitprando permitió que las contrataciones entre los romanos o entre los longobardos se ajustaran indistintamente a sus leyes y que en los derechos vinculados al patrimonio y con la familia, los documentos se redactaran tanto en latín como en germánico.

La vida en la sociedad feudal transcurría en las ciudades amuralladas y ceder las llaves que daban acceso a las murallas, equivalía a dar poder sobre la ciudad.

“Estas son, señor, las llaves de este paraíso. Esta ciudad y reino te entregamos pues así lo quiere Alá”.

Fueron las palabras de Boabdil, último rey árabe de España, al rendir Granada a los Reyes Católicos después de ocho siglos de dominio musulmán en la península
De este acto proviene la costumbre de entregar las llaves de la ciudad a los visitantes ilustres, manifestándose con ello amistad, distinción, confianza, respeto y admiración.

Entregar las llaves ha tenido una influencia tal que, por ejemplo, cuando se adquiere una casa, el traspaso de ésta -previo trámite legal- se ejecuta mediante dicha ceremonia.

Las llaves de la Edad Media, que solían ser de gran tamaño y paletón muy elaborado, muestran los exquisitos detalles logrados por los artesanos.