EL DOCUMENTO NOTARIAL EN EL MEDIOEVO

MEDIOEVO VI AL IX
“Etude Notariale”. Monogrammiste H. D ´ Strasbourg, 1518. Iconographie du Notariat, par Peter Schatborn et Istvan L. Szénássy, H. D. Tjeenk Willink – Groningen/Haarlem, Editores, 1971.

Caída del Imperio Romano. Apogeo del régimen feudal. Entre caballeros, nobles, condes y duques, Justiniano logró conformar el Corpus Jurius Civilis.

Entre otras cosas decía “No escriban los documentos en papel en blanco sino que al principio tenga el nombre del que a la sazón sea el gloriosísimo Conde de nuestras sacras liberalidades”.

También debía quedar especificada la fecha, y el nombre del Augusto Emperador. Quedaba así establecido el protocolo de los documentos notariales.

Más tarde, El Edicto de Luitprando, permitió diferenciar los convenios entre romanos y longobardos para que éstos se ajustaran a sus propias leyes e idioma. Asimismo, sostuvo la figura del scriba y la obligatoriedad de su intervención, de igual modo que en la Antigüedad.

Para sellar este período de la Edad Media, el rey Lotario, dictó una ley que definía al notario en su función: prestar juramento, usar signo tabelional y desarrollar su labor en el condado, estableciendo de este modo el principio de la demarcación territorial.

Más tarde, el rol del notariado se vería involucrado en lo jurídico, poniendo en marcha el principio de la fe pública.


En el siglo VI, un teólogo español abocado a transcribir libros religiosos encontró un sustituto para la caña usada hasta ese momento: los cálamos de las plumas de aves. Prefiriéndose las del lado izquierdo del ala por su curvatura hacia fuera, las plumas de ganso, pato, cisne y cuervo fueron las más apreciadas. Se endurecían mediante calor o disecación y el cálamo se cortaba en bisel. Para mantener la punta se utilizaba un estilete especial: el “cortaplumas”.
Los escribas solían tener una estufa de carbón para acelerar el secado de la tinta.
Los estuches en los que el escriba guardaba los elementos de escritura se denominaban stilarium, graphiarium theca libraria o calamarium.