LA ESCRIBANÍA GENERAL DE GOBIERNO

Nación 1863
Medalla en bronce en conmemoración de los 100 años de la creación de la Escribanía General de Gobierno (1863 – 1963). Composición gráfica. “Ante mí doy fe”, edición del Museo Notarial Argentino, Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, 2006.

Fundador del diario La Nación, estadista, periodista, político de raza y presidente, Bartolomé Mitre impulsó en 1863, durante su mandato, la creación de la Escribanía General del Gobierno de la Nación.

Desde siempre, el Escribano General del Gobierno, tiene la función de dar fe de los actos de histórica trascendencia: asunción, delegaciones y reasunciones de mando de los presidentes argentinos.

Además, certifica los actos de juramento de los ministros y secretarios del Estado Nacional.

Dentro de la función de titular del Registro Notarial del Estado Nacional, interviene, entre otras tareas afines, en toda actividad encomendada por el Estado, de carácter notarial.

Don Juan Francisco Gutiérrez fue el primer titular de la Escribanía General, actuando durante las presidencias de Mitre y Sarmiento. Desde 1984, Natalio Pedro Etchegaray da fe de nuestra historia más reciente.




Al igual que sucedió con las lapiceras, los tinteros en el transcurso de la historia siguieron los dictados de la moda tanto en sus diseños como en los materiales.
En el siglo XVIII hizo su aparición el tintero a émbolo cuyo principal objetivo fue la preservación de la tinta, ya que ésta, en contacto con el aire, se volvía espesa, no permitiendo un buen deslizamiento de la pluma sobre el papel.
Louis Honoré BOQUET, si bien no fue el inventor de este sistema, lo patentó en 1831.Si bien sencillo en su funcionamiento, los refinados detalles de estos tinteros muestran que fueron destinados a una clientela socialmente acomodada. Años más tarde (1851) patentará modelos con diseños más simples para ser usados en oficinas.
El conjunto formado por más de un tintero, portaplumas, lapiceras y elementos decorativos como relojes fue llamado escribanías.